La ortodoncia corrige la posición de los dientes y la relación entre los maxilares. Está indicada en niños y adultos cuando existe una maloclusión, es decir, cuando los dientes no encajan adecuadamente al cerrar la boca. El tratamiento se plantea después de estudiar la mordida y la salud bucodental. Si aprietas o rechinas los dientes, el bruxismo se valora en ese mismo estudio.
Cuándo puede ser necesaria
El apiñamiento o una alteración en la forma de morder pueden requerir una valoración de ortodoncia. No todos los problemas se resuelven con el mismo aparato. La elección depende de los movimientos necesarios y de las condiciones de cada boca.
La exploración permite distinguir si la alteración afecta principalmente a los dientes o también a la relación entre los maxilares. Esta diferencia influye en la planificación y en los límites del tratamiento.
Ortodoncia infantil y para adultos
En los niños se valora el crecimiento de los maxilares y el recambio de los dientes. Algunos problemas pueden abordarse durante el desarrollo. También se estudian hábitos como la succión del pulgar o una posición inadecuada de la lengua, que pueden influir en la mordida.
En los adultos, el estudio permite determinar qué movimientos son posibles y qué problemas necesitan atención previa. La indicación no depende solo de la edad. Es necesario valorar el estado de los dientes y de los tejidos que los sostienen.
Tipos de aparatos
Los brackets son aparatos fijos que permiten desplazar los dientes de forma progresiva. Existen opciones metálicas y brackets estéticos de cerámica o zafiro, con menor presencia visual.
La ortodoncia invisible utiliza una secuencia de alineadores transparentes que pueden retirarse. Esto facilita el acceso a los dientes durante la higiene, aunque exige seguir las indicaciones de uso. La ortodoncista valora si esta opción permite realizar los movimientos previstos.
En determinados casos se necesitan técnicas auxiliares. Los microimplantes proporcionan un apoyo temporal para mover los dientes. El desgaste interproximal consiste en reducir de forma controlada una pequeña cantidad de esmalte entre dientes para obtener espacio. Su indicación requiere un estudio individual.
Cómo es el tratamiento en Andos
- Valoración inicial. La ortodoncista explora la boca y estudia cómo encajan los dientes. En esta visita se comentan el motivo de consulta y las expectativas.
- Estudio y propuesta. Se obtienen los registros necesarios. La clínica dispone de escáner intraoral 3D para registrar digitalmente la dentición sin moldes de pasta. Tras analizar los objetivos del tratamiento, se establece un plan individualizado. Se explican las diferentes opciones y se entrega un presupuesto por escrito antes de empezar.
- Colocación y revisiones. Se inicia el tratamiento elegido. En las visitas de seguimiento se comprueba la evolución y se realizan los ajustes necesarios.
- Finalización y mantenimiento. Al terminar los movimientos previstos, se indican las medidas de mantenimiento y el seguimiento que corresponda.
La duración se estima tras el estudio. Durante el tratamiento hay que mantener la higiene y acudir a las revisiones. Si un aparato provoca una lesión o se rompe, conviene contactar con la clínica.
Cuándo no está indicado
No se debe iniciar un tratamiento sin diagnóstico. Si se detectan problemas dentales o de encías que necesitan atención previa, se reorganiza el plan. Un aparato concreto tampoco está indicado si no permite realizar los movimientos necesarios.
Quién lo realiza
La Dra. Ana Ríos Sánchez, colegiada 28004973, tiene dedicación exclusiva a la ortodoncia. La Dra. Raquel Rincón Montoro también realiza tratamientos de ortodoncia invisible.
Esta información no sustituye una valoración presencial.
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